Seis errores a evitar en tu tienda online

Hoy en día el comercio electrónico se ha convertido en una fuerza imparable, cambiando la forma en que vendemos y compramos productos. Y este fenómeno ha llegado ya al mundo del arte y la creatividad: muchos artistas, artesanos y emprendedores se han subido al carro y han abierto sus propias tiendas online… pero en muchos casos sus espacios no reciben casi visitantes ni venden todo lo que les gustaría (a pesar de ofrecer productos estupendos). ¿Qué ocurre?

Si tú eres uno de ellos, no desesperes. Hoy te contamos los 6 errores más comunes que puede tener tu tienda y que deberías arreglar antes de Navidad (para que Papá Noel pueda comprar algunos regalos en tu espacio). Saca papel y boli… ¡y apunta!

1. Invisible en la multitud digital: nadie encuentra tu tienda

Imagínate abrir una tienda en una zona concurrida, pero en un callejón oscuro y sin señales que destaquen. Esta es la situación de muchas tiendas online: han abierto sus puertas, pero todavía no han creado ninguna estrategia de difusión y están escondidas en el vasto mundo de Internet. Para no ser como ellas, recuerda: invierte recursos para posicionar tu web en buscadores, presentar tus productos en redes sociales, trabajar el marketing de contenidos… o, incluso, colaborar con influencers.

2. Ignorar a tus clientes: no te preocupa la atención al cliente

Gestionar una tienda online no solo es subir productos y facturar. También es importante cuidar a los clientes respondiendo a sus preguntas, empaquetando con amor aquello que compran y cuidando el servicio post-venta.

Y es que la atención al cliente es la piedra angular de cualquier negocio exitoso, y las tiendas online no son la excepción. Si no das cariño a tus clientes, nadie volverá a tu tienda ni te recomendará entre sus contactos. Por ello, recuerda implementar un sólido servicio al cliente, crea confianza y fomenta la lealtad de aquellos que te compran productos.

3. Sorpresas desagradables: gastos de última hora

No hay nada que cabree más a un comprador que el hecho de que aparezcan costes con los que no contaba al final del proceso de pago. ¡Seguro que tú también lo odias!

Aunque no lo creas, esta experiencia desagradable puede hacer que los clientes abandonen su compra en el último minuto. Para evitarlo, te recomendamos ser sincero e informar claramente sobre los gastos de envío, impuestos y cualquier otro cargo adicional desde el principio.

4. Caos en los pasillos digitales: productos mal organizados

En muchas tiendas online, la estructura está tan desorganizada que es complicado identificar en pocos segundos dónde localizar los productos y cómo son realmente. ¡Evita este problema! ¿Cómo? Siguiendo estos consejos:

  • Mantén un orden coherente e intuitivo en tu web.
  • Utiliza categorías lógicas y filtros de búsqueda eficientes para facilitar la navegación.
  • Proporciona descripciones claras y detalladas de los productos.
  • Y utiliza imágenes de alta calidad.

Un diseño intuitivo y una estructura bien organizada mejorarán la experiencia del usuario y aumentarán las posibilidades de conversión.

5. Desconfianza de los compradores: falta de seguridad en la transacción

La seguridad es una preocupación primordial para muchos compradores a la hora de hacer una transacción online. Y si tu tienda no transmite confianza, los posibles clientes se alejarán rápidamente.

Por ello, asegúrate de tener un certificado SSL en tu web, además de mostrar todos los sellos de seguridad que tengas (y respalden tu buen trabajo). Cuanta más seguridad perciban los clientes, más dispuestos estarán a proporcionar información personal, dar los datos de su tarjeta y completar sus compras.

6. Estancamiento en el tiempo: falta de actualización y modernización

El mundo digital está en constante evolución, y una tienda online que se quede estancada en el tiempo puede volverse obsoleta rápidamente. Ten en cuenta que la falta de actualización en términos de diseño, funcionalidades y catálogo de productos puede ahuyentar a los clientes.

¿Qué puedes hacer? Mantén tu tienda fresca y actualiza todo de forma recurrente. Integra nuevas tecnologías, optimiza la experiencia del usuario y ofrece productos o promociones innovadoras para generar interés.

Y aquí terminamos por hoy. Estos errores pueden frenar el éxito de tu web, por lo que es fundamental que los abordes cuanto antes para enamorar a posibles compradores, generar lealtad y poder mantener tu proyecto a largo plazo.